LADY MADRID

Querido diario, quiero hablarte de mi ciudad, un lugar que se descubre entre susurros y que te envuelve con su esencia. A veces basta con sentarme en una terraza, con un vermut o un café en la mano, mientras disfruto de las vistas de la Plaza Mayor o de la Puerta de Alcalá. Madrid es una ciudad que conquista por sus sabores. Adoro degustar un buen cocido en invierno, con su caldo caliente que reconforta el corazón. Otro de mis placeres favoritos es compartir unas tapas: jamón, o esas croquetas que se funden en la boca. Me encanta perderme por callejuelas y mercados, dejándome llevar entre gildas, tapas de tortilla de patatas, risas y el bullicio madrileño.


Hay días en los que sintiéndome como un guía turístico paseo por el Madrid de los Austrias y siento que cada calle guarda un secreto, como si me contara historias de reyes, intrigas y conspiraciones, pero la ciudad no solo se descubre en sus calles también en sus museos en los que puedo ser tu acompañante personal y ayudarte a planificar la visita. El Prado por ejemplo siempre me deja sin aliento, contemplando Las Meninas o el Jardín de las delicias siento que viajo a otros mundos y épocas. También está el Thyssen, donde puedes apreciar los paisajes de Van Gogh, maravillarte con los retratos de Caravaggio o detenerte ante las obras Picasso que reflejan la fuerza innovadora del cubismo.


Y cuando necesito calma, sé a dónde ir: el parque del Retiro. Allí todo se ralentiza. Pasear junto al lago o simplemente sentarme a leer bajo un árbol siempre me devuelve la paz.

Y claro, no puedo olvidarme de la Puerta del Sol. Es el corazón que late sin descanso, lugar de encuentros con amigos, porque Madrid nunca duerme, siempre hay algo que hacer, a cualquier hora del día. Muy cerca de allí está la chocolatearía de San Ginés, donde a veces entro solo por el capricho de un intenso y dulce chocolate con churros, que sabe auténtica tradición.

Pero si hay un rincón que guardo como un tesoro, ese es el Templo de Debod. Me encanta ir al atardecer, cuando el cielo se enciende en tonos rojos y parece que todo se detiene un instante.


Es en esos momentos es cuando me doy cuenta que Madrid tiene tanto que ofrecer que, cada vez que creo haberla entendido, vuelve a sorprenderme. Y yo, sin remedio, vuelvo a enamorarme.

Y por si todo esto que te cuento se queda corto, he decidido grabar un video por mis rincones favoritos de Madrid para que puedas verlo con tus propios ojos y quien sabe quizás algún día pueda ser tu acompañante personal y descubras Madrid conmigo

Y con estas palabras se despide tu guía privada y acompañante en Madrid lista para organizar una experiencia única a tu medida